Qué terrible saber
que dispones de mi muerte...
Sí, bien sé lo que me espera,
detrás tuyo me aguarda el amor.
Y tus lunas sordas,
Y tu lenguaje pretérito,
Mi estadía en tus entrañas,
esas a las que pertenezco
Y dispones de una risa,
ciega y maldita,
cuando entre dientes me dices
"va a ser terrible".
Terrible,
terrible es saber que,
repito,
dispones de mi muerte.
El cuerpo que vistes,
ese que ahora me mira,
ese que ahora me lee
y me jode..
Después de ese cuerpo está el amor.
Y me veo sonriendo,
Menos mía
más tuya.