Con el vacío del vacío,
no puedo nombrarte,
resguardada con el único latido
con el que sé andar,
te amo.
Alto esta el muelle al que fuiste
a desembarcar.
A medio trecho
viernes, 30 de octubre de 2015
jueves, 14 de mayo de 2015
No hay nada más que tú.
Llegas fuerte,
como la hora de nuestra muerte.
Ahí, donde reina el silencio.
Donde tiernamente inventas nuestro paraíso.
como la hora de nuestra muerte.
Ahí, donde reina el silencio.
Donde tiernamente inventas nuestro paraíso.
LLegas altanera,
y me destierras del horror y del hierro.
No hay nada más que tú.
No hay nada más que el verbo.
y me destierras del horror y del hierro.
No hay nada más que tú.
No hay nada más que el verbo.
martes, 28 de abril de 2015
Hoyuelos
Qué terrible saber
que dispones de mi muerte...
Sí, bien sé lo que me espera,
detrás tuyo me aguarda el amor.
Y tus lunas sordas,
Y tu lenguaje pretérito,
Mi estadía en tus entrañas,
esas a las que pertenezco
Y dispones de una risa,
ciega y maldita,
cuando entre dientes me dices
"va a ser terrible".
Terrible,
terrible es saber que,
repito,
dispones de mi muerte.
El cuerpo que vistes,
ese que ahora me mira,
ese que ahora me lee
y me jode..
Después de ese cuerpo está el amor.
Y me veo sonriendo,
Menos mía
más tuya.
que dispones de mi muerte...
Sí, bien sé lo que me espera,
detrás tuyo me aguarda el amor.
Y tus lunas sordas,
Y tu lenguaje pretérito,
Mi estadía en tus entrañas,
esas a las que pertenezco
Y dispones de una risa,
ciega y maldita,
cuando entre dientes me dices
"va a ser terrible".
Terrible,
terrible es saber que,
repito,
dispones de mi muerte.
El cuerpo que vistes,
ese que ahora me mira,
ese que ahora me lee
y me jode..
Después de ese cuerpo está el amor.
Y me veo sonriendo,
Menos mía
más tuya.
martes, 30 de septiembre de 2014
¿Dónde quedo yo sin la lluvia de invierno,
sin una piel de oso que abrigue mis larvas?
El simulacro de una guitarra.
sí, eso bajo mi blusa.
sí, la lluvia.
¿Qué hago sin los versos?
La tinta que poco a poco se levanta en alta mar
Y tu nombre en el agua.
Ese nombre que,
siguiendo las costumbres portuguesas,
le asigno a mi barco.
Ese nombre que se cuela, por las rendijas, a deshacerme.
Más allá de las últimas palabras.
sin una piel de oso que abrigue mis larvas?
El simulacro de una guitarra.
sí, eso bajo mi blusa.
sí, la lluvia.
¿Qué hago sin los versos?
La tinta que poco a poco se levanta en alta mar
Y tu nombre en el agua.
Ese nombre que,
siguiendo las costumbres portuguesas,
le asigno a mi barco.
Ese nombre que se cuela, por las rendijas, a deshacerme.
Más allá de las últimas palabras.
lunes, 15 de septiembre de 2014
Me miro,
Miro a mi alrededor.
No soy nada diferente a quien era hace siete años.
Todo tiene el mismo sabor.
Igual que cuando tenía 17 y todo era tan difícil.
Tengo miedo,
dejar de ser, sólo porque no he sido.
¡Qué poca cosa!
Y una botella se revienta en mi pierna.
Un espejo en mi rostro.
Y un perro me ladra, me persigue.
Y mi madre ahí, al frente,
sin ser.
Y caen cuchillos a mis pies.
Me cortan pero no sangro, no me hieren.
Me río
y ellos ríen conmigo.
Los saco de mis pies,
sale todo.
Mi carne, mis huesos.
Me veo a mi misma.
Me veo una niña.
Cierro los ojos,
los abro.
Sí, una niña.
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