lunes, 15 de septiembre de 2014

Me miro, 
Miro a mi alrededor. 

No soy nada diferente a quien era hace siete años.
Todo tiene el mismo sabor.

Igual que cuando tenía 17 y todo era tan difícil. 

Tengo miedo, 
dejar de ser, sólo porque no he sido.
¡Qué poca cosa!


Y una botella se revienta en mi pierna. 
Un espejo en mi rostro. 
Y un perro me ladra, me persigue. 

Y mi madre ahí,  al frente, 
sin ser. 

Y caen cuchillos a mis pies. 
Me cortan pero no sangro, no me hieren. 

Me río 
y ellos ríen conmigo. 

Los saco de mis pies, 
sale todo. 
Mi carne, mis huesos. 

Me veo a mi misma. 
Me veo una niña. 

Cierro los ojos, 
los abro. 


Sí, una niña. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario